Mi hijo come bien pero no sube de peso: ¿Podría ser un problema gástrico?
Si tu hijo tiene buen apetito pero su curva de crecimiento está estancada, su intestino podría no estar absorbiendo los nutrientes.
Pocas cosas generan tanta ansiedad en la maternidad como ir a la revisión mensual con el pediatra y ver que la báscula no se movió, o peor aún, que bajó un poco de peso. ⚖️ Cuando ves que tu hijo se termina su plato pero sigue sin ganar talla ni peso, es normal sentir mucha frustración e impotencia. 🥺
Seguramente has escuchado a las abuelas o conocidas decir “no te preocupes, es que salió delgado como su papá”. Y aunque la genética sí juega un papel, cuando la curva de crecimiento de un niño se “aplana” o cae drásticamente, es momento de que un gastropediatra intervenga para revisar cómo está trabajando ese “motor” interno. ⚙️
¿Por qué no aprovecha lo que come? 🍎 Imagina el intestino de tu pequeño como una esponja. Si la esponja está inflamada o dañada, por más agua (comida) que le eches, no va a retener nada. Problemas como el reflujo silencioso, parásitos, intolerancias alimentarias o enfermedad celíaca pueden estar provocando que los nutrientes pasen de largo sin nutrir verdaderamente a tu pequeño. 🌾
En consulta realizamos una valoración clínica completa para descubrir si su sistema digestivo está trabajando a su favor o en su contra. 🧑⚕️
¿Preocupada por el peso de tu hijo? Agenda una consulta. Descubramos juntos cómo ayudarlo a crecer fuerte y sano. 💪
Artículo escrito y aprobado por:
Dra. Anira Lizbeth Castro Zárate
Gastroenteróloga Pediátrica experta en Salud Digestiva Infantil y Neurogastroenterología. Comprometida con la salud y bienestar de tu familia.
- • Céd. Especialista Gastroenterología Pediátrica: 14484942
- • Céd. Especialista Pediatría: 13122905
- • Alta Especialidad en Motilidad (Céd. C1): 8918391